SÁBADO SANTO – VIGILIA PASCUAL

SÁBADO SANTO – VIGILIA PASCUAL

Hoy es día de silencio y de espera. Jesús, que compartió toda experiencia humana, pasa por la experiencia de la muerte. Con esperanza estamos junto al sepulcro, confiando en que la muerte no tendrá la última palabra.

Durante el Sábado Santo, toda la Iglesia permanecemos junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y su Muerte, y después de la solemne Vigilia o espera nocturna de la Resurrección, da lugar a la alegría pascual cuya plenitud extenderá a lo largo de cincuenta días hasta Pentecostés.

En la solemne Vigilia Pascual, toda la Iglesia nos alegramos y cantamos con el triunfo de Jesús. En él, Dios Padre nos ha mostrado su voluntad de que la muerte no tiene la última palabra. Por eso, ésta es la noche para regocijarnos en el amor de Dios, amor que siempre quiere la vida, la libertad y la alegría. Muchos gestos acompañan el festejo de esta noche: el fuego de la luz nueva, el agua de la vida nueva, la Palabra, la eucaristía, el pregón pascual; en fin, todo aquello con lo cual queremos alabar a Dios y renovar nuestra vida de hijos e hijas de Dios.

Semana Santa – 2022. Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Horarios

Horarios de Semana Santa desde el Domingo de Ramos, 10 de abril de 2022 al Domingo de Pascua, 17 de abril de 2021.

TRIDUO PASCUAL

Jueves Santo, comienza el Triduo Pascual

El Jueves Santo es el pórtico de entrada de las celebraciones del Triduo Pascual, compuesto por Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección. Cada día se conmemora de una forma especial un aspecto del Misterio Pascual.

¿Qué celebramos el Jueves Santo?

La Última Cena. Fue su última celebración de la Pascua judía, pero orientó la celebración hacia la Nueva Pascua, hacia la Eucaristía, celebrada por mandato suyo y en conmemoración suya.

El Lavatorio de los pies y el Mandamiento Nuevo del Amor. Con este gesto tan significativo Jesús nos recuerda que el servicio a los hermanos es la mejor manera de servirle y de ser grandes, pues Él no ha venido a ser servido sino a servir, y era Dios hecho hombre. La humildad, el servicio y el amor se entrelazan aquí para mostrarnos el camino efectivo al cielo.

La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio. Este es el día en que se instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Cristo tuvo la Última Cena con sus apóstoles y por el gran amor que nos tiene, se quedó con nosotros en la Eucaristía, para guiarnos en el camino de la salvación. Todos estamos invitados a celebrar la cena instituida por Jesús. Para poder celebrar la Eucaristía es necesario el sacramento del Orden, para que in persona Christi el pan y el vino se conviertan por la acción del Espíritu Santo en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Jesús les otorga el gran don del sacerdocio a los apóstoles y la potestad de continuarlo por la imposición de manos y la oración.

La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Tras la Última Cena Jesús va a Getsemaní a orar junto con los 11 (Judas había abandonado el Cenáculo para ir a entregarlo). Allí reza para pedir fuerzas a su Padre del cielo y poder cumplir su voluntad, lo que exigirá su entrega total. Allí ya empieza a sentir el abandono de sus discípulos, que no pueden estar en vela ni una sola hora. Es una costumbre piadosa hacer la visita de los siete monumentos, hacer horas santas de oración ante el monumento, y acompañar a Jesús hasta la celebración del Viernes Santo.

Viernes Santo: Celebración de la Pasión del Señor

Hoy toda la Iglesia Católica se une en penitencia, abstinencia y ayuno para conmemorar la Pasión del Señor. Entre las actividades de este día están el Vía Crucis, el Sermón de las Siete Palabras del Señor Jesús en la Cruz; las procesiones con la imagen de Cristo y de su Madre Dolorosa, entre otros.

Este día la Iglesia no celebra la Eucaristía y ningún sacramento, a excepción de la Reconciliación y de la Unción de los Enfermos.

La celebración litúrgica conmemora la Muerte del Señor, se realiza también la celebración de la Palabra que concluye con la adoración de la Cruz y con la Comunión Eucarística, consagradas el Jueves Santo.

Hoy se invita además a acompañar al final de la adoración de la cruz una pequeña conmemoración de la Virgen María, la Madre dolorosa, que estuvo a los pies de la Cruz.

En el Viernes Santo celebramos la Pasión y Muerte de Jesucristo.“Celebramos la muerte de Jesús, quien ha muerto por cada uno de nosotros y por toda la humanidad para reconciliarnos con el padre”. En este día se conmemora el amor extremo de Cristo para rescatarnos.

Es importante interiorizar el hecho de que Jesús se entregó en la Cruz por cada uno de nosotros. Y hay que comprender que la Cruz es un signo de victoria sobre la muerte, especialmente que es una victoria sobre el pecado.

Con su sacrificio, Cristo pagó el precio que la humanidad debía pagar por sus pecados. Por eso, en este día necesitamos meditar, pensar y sentir sobre el significado de la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Una de las actitudes que el cristiano debe tener durante el Viernes Santo es la reflexión porque comprenderemos y profundizaremos en el sentido de la muerte de Cristo.

Sábado Santo: Celebramos la Vigilia Pascual

Sábado Santo, día en que la Iglesia Católica medita la pasión y muerte del Señor, así como su descenso a los infiernos y su Resurrección.

En Sábado Santo se realiza la Vigilia Pascual que concluye con la Liturgia Eucarística y se acompaña a la Santísima Virgen María, que vela en soledad junto a la tumba de su amado Hijo.

Durante la Vigilia Pascual se realizan tres actos importantes que inician con la celebración del fuego en donde el sacerdote bendice el fuego y enciende el cirio pascual. En este acto se entona el Pregón Pascual que proclama que Jesús es el fuego nuevo.

Se da también la liturgia de la Palabra donde se leen siete lecturas, desde la Creación hasta la Resurrección. En este momento, la lectura del libro del Éxodo es la más importante, porque narra el paso de los israelitas por el Mar Rojo cuando ellos huían de las tropas egipcias y fueron salvados por Dios.

De la misma manera recuerda que Dios esta noche nos salva por su Hijo.

El tercer acto es cuando la Iglesia entera renueva sus promesas bautismales renunciando a Satanás a sus seducciones y a sus obras, se bendice la pila bautismal o un recipiente en representación, y se recita la letanía de los Santos que nos une en oración con la Iglesia militante y triunfante.

RETIRO DE ADVIENTO PARA LAICOS – ARCIPRESTAZGO DE AVILÉS

  • DÍA: 18 DICIEMBRE 2021
  • HORA: DE 11:00 A 13:00
  • LUGAR: PARROQUIA SAN JUAN DE ÁVILA – AVILÉS

ADVIENTO es el tiempo litúrgico que nos prepara para celebrar el gesto de amor misericordioso más grande que nos ha hecho nuestro Padre Dios: la Encarnación de su Hijo Jesús, por obra y gracia del Espíritu Santo en el vientre purísimo de la Virgen María. Dios viene a nosotros en su Hijo que por nosotros se hace hombre y niño para que nadie sienta temor de Él y todos puedan acogerlo en la fe.

Viene en el silencio y en la pobreza de Belén, por eso pueden descubrirlo aquéllos capaces de hacer silencio y tener corazón de pobre. Un retiro quiere ser una oportunidad para pacificarnos, callar, reconocernos necesitados de la luz del Salvador y exclamar desde el fondo del alma: ¡Ven Señor Jesús, ven Salvador! Y, como Juan el Bautista, ayudar a otros a reconocer su presencia cercana y liberadora.

Se acerca la Navidad. Dios se hace hombre y busca acogida en nuestro corazón. Por eso, preparémonos para recibirlo haciendo una pausa en nuestro día a día. Una mañana para el encuentro íntimo con el Señor que sale a nuestro encuentro.  Un retiro con momentos de oración personal, oración comunitaria y oración grupal.

Triduo a la Inmaculada Concepción

Triduo a la Inmaculada Concepción

La Unidad Pastoral de Villalegre-La Luz, organizan  un Triduo a la Inmaculada Concepción del 6 al 8 de diciembre, con el lema “María: ¡Puerta del adviento, esperanza y  testigo de la luz!

Comienza el lunes día 6  a las seis y media de la tarde con el Rosario y Triduo continuando con la Santa Misa a las siete : “LA MUJER LLENA DE GRACIA!”.

El martes, día 7, a las seis y media de la tarde con el Rosario y Triduo y la Santa Misa a las siete : MARÍA, LA MUJER PRESERVADA DE PECADO.

El miércoles día 8  fiesta de la Inmaculada Concepción de María, a las doce y media del mediodía Santo Rosario y Triduo y a las trece horas Solemne Misa en honor de la Inmaculada Concepción, “María, LA MUJER QUE NOS LLEVA A JESÚS

Sabemos que más allá de cualquier acontecimiento favorable o contrario, el Señor no nos deja solos. Vino hace más de dos mil años y vendrá de nuevo al final de los tiempos, pero viene también hoy en mi vida, en tu vida, en nuestra vida en la de cada uno de nosotros. Jesús viene: el Adviento nos recuerda esta certeza; y esta es la raíz de nuestra esperanza, la certeza de que entre las tribulaciones y la realidad del mundo viene a nosotros  la “luz y el consuelo de Dios”; una luz y consuelo que no están hechas de palabras, sino de presencia, de “su” presencia que viene a nosotros. “Vayamos, caminemos a la luz del Señor” nos dice el profeta Isaías.

María, la Virgen Inmaculada, es la Madre que nos abre la puerta del Adviento, Madre de esperanza y que nos conduce a la Luz que se nos manifestará en la pequeña aldea de Belén. María de Nazaret, la Virgen Inmaculada, es la estrella y puerta del Adviento… Ella llevó en su vientre con inefable amor de Madre a Jesucristo, Luz del mundo que ilumina la realidad presente que nos toca vivir. Ella vivió un Adviento de nueve meses en su regazo materno y virginal, pero también en su mente y en su corazón.

Ella es la Madre de la Luz y la Esperanza, el modelo de la espera. Supo, como nadie, preparar un sitio al Señor, el Hijo que florecía en sus entrañas… Hoy María nos invita a preparar la venida de Jesús. ¿No se parece la cueva de Belén a tu corazón? A veces está lleno de mal olor, de excremento, de orín… Hay animales, bichos, telas de araña, maleza, espinas… Está oscuro, frío, olvidado de todo el mundo… Hay soledad, tristeza, angustia, pandemia, dolor, sufrimiento, muerte, inseguridad… Y es ahí precisamente donde Jesús, la Luz, quiere nacer.

CONFIRMACIONES – 2021- ¡Cómo cambia la vida cuando sentimos que Dios nos toca el corazón!

CONFIRMACIONES 2021

 ¡Cómo cambia la vida cuando sentimos que Dios nos toca el corazón!

Alba, Ainné, Carlota, Daniela, Marcos, Ahinoa, Alvaro. César, Claudia, Iria, Iyán, Laura, Lucía, Sara. Son los nombres de los catorce jóvenes de nuestra Unidad Pastoral que en el día de ayer recibieron el sacramento de la Confirmación y por ello verán reforzada su fe con la venida del Espíritu Santo.

Después de cinco apasionantes años en los que el grupo ha venido caminando en la fe, están preparados para recibir los dones del Espírito Santo en la eucaristía que se celebró el viernes 26 de noviembre, a las 20:00 horas en el templo de San Pablo en la Luz, presidida por el Vicario Episcopal, D. Jesús Emilio Menéndez y concelebrada por nuestro párroco Don José Juan Hernández.

Tras la presentación de los confirmandos, por parte del párroco, D. Jesús Emilio comenzaba la homilía, toda ella en un tono muy cercano al lenguaje de los jóvenes. Terminó, recordándoles a los jóvenes que la Confirmación les tenía que empujar a ser cristianos adultos, capaces de colaborar en la parroquia.
Aunque siguen siendo unas confirmaciones totalmente diferentes a las de años anteriores, pues tenemos que ser responsables y seguir todas las medidas sanitarias establecidas, ha sido una celebración llena de alegría y de oración. Todos pudieron rezar e invocar al Espíritu Santo, para que siga acompañado a esos jóvenes y para que, como dijo al final de la Eucaristía Don Jesús Emilio, “los jóvenes nunca dejen de ser amigos de Jesús que se nos da por medio de la Eucaristía”.