
Ya es agosto y la Virgen nos sigue esperando
Agosto suele ser un mes diferente. Para muchos es tiempo de vacaciones, de descanso, de reencontrarse con la familia, de disfrutar de un ritmo más pausado o, simplemente, de hacer aquello para lo que durante el año nunca encontramos un momento.
Y, precisamente cuando el ruido de cada día parece disminuir, es más fácil escuchar lo que de verdad importa.
Del 7 al 14 de agosto, la Ermita de la Virgen de la Luz volverá a abrir sus puertas para celebrar la Novena de Agosto. Una nueva oportunidad para acercarnos a nuestra Madre, agradecer, pedir, guardar silencio y dejarnos acompañar por quien nunca deja de velar por nosotros.
Porque las vacaciones no son unas vacaciones de Dios. Él sigue caminando a nuestro lado en cada momento de nuestra vida. También María continúa esperándonos con los brazos abiertos, como una madre que siempre se alegra cuando sus hijos vuelven a casa.
Quizá este verano sea un buen momento para regalarle un rato de nuestro tiempo. Sin prisas. Sin horarios imposibles. Sin el peso de las preocupaciones habituales. Simplemente acercarnos a la ermita, rezar un misterio del Rosario, participar en la Eucaristía o permanecer unos minutos en silencio delante de la Virgen.
La Novena no es solo una celebración. Es también un lugar de encuentro: con Dios, con María y con la comunidad. Cada tarde compartimos la fe, la oración y la alegría de sentirnos familia alrededor de nuestra Patrona.
Por eso queremos invitarte a participar. Tanto si eres un devoto habitual como si hace tiempo que no subes a la ermita. Tanto si estás de vacaciones en Avilés como si has regresado unos días a casa. Siempre hay un sitio para ti.
Que este agosto nos ayude a descansar el cuerpo, pero también el corazón.
La Virgen de la Luz nos espera. Y, como siempre, merece la pena subir hasta la ermita.
María, Reina de la Paz: vuelve la novena a la Virgen de la Luz
Mayo, mes de María… y de poner la mirada en la ermita
Mayo ya está aquí, y con él ese aire especial que siempre trae el mes de la Virgen. Un tiempo que nos habla de madre, de hogar, de cercanía. Y para nosotros, también de algo muy nuestro: poner la mirada en la ermita de la Virgen de la Luz, ese lugar que siempre guardamos especialmente en el corazón.
Un lema muy de hoy: Reina de la Paz
Este año la novena nos invita a mirar a María como Reina de la Paz. Y no es casualidad. Vivimos tiempos difíciles, con guerras, tensiones y mucha incertidumbre. Por eso, volver a ella es más actual que nunca. María sigue señalándonos el camino, como en Caná: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5). Una invitación sencilla, pero que lo cambia todo.
Una labor silenciosa que lo hace posible
Detrás de cada detalle está la Cofradía de la Virgen de la Luz. Con trabajo constante y muchas veces callado, hacen posible que todo esté preparado, que la ermita nos acoja y que podamos vivir estos días como comunidad. Es justo reconocer y agradecer esa entrega.
Un pequeño esfuerzo que merece la pena
Lo sabemos: el horario puede costar. Después de todo el día, a las 19:00, (o el día de la fiesta, un martes a las 12:00) no siempre es fácil. Pero también sabemos que merece la pena. Merece la pena parar, subir a la ermita, estar un rato en silencio, rezar… y encontrarnos. Porque no es solo venir: es compartir, es sentirnos parte de algo más grande.
Una invitación sencilla: ven
No hace falta complicarlo: ven cuando puedas, como puedas. Solo o acompañado. Acércate, aunque sea un día. Pongamos en manos de María nuestras preocupaciones y pidamos por la paz, la del mundo y la de cada uno.
Nos reunimos en torno a nuestra Madre. Y eso siempre merece la pena.
Y María nos espera, te espera, en la ermita.
