-A Jesús por María – Peregrinación a la Santina de Covadonga

Si estamos unidos a María, estaremos más unidos a Jesús.

Todos estamos necesitados de la presencia de una madre. Incluso los hombres más rudos y las personas más independientes. Las manos y la cercanía de una madre dan seguridad y confianza, como sucede con los bebés que están en manos ajenas, apenas vuelven a los brazos de su madre y se tranquilizan. La madre es donación sin límites. En ella todo es darse soportando en silencio la falta de correspondencia en el amor. La madre es pastora, siempre presente y cercana. Busca el bien de sus hijos, cueste lo que cueste.

El amor de una madre es la respuesta al amor sin límites. Las madres son transparencia del amor de Dios, de su ternura y su bondad.

Tengamos especialmente presente a María, Madre de Jesús y Madre nuestra, con el deseo de compartir de una manera sencilla nuestro amor a María Madre de todos.

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