MAYO; MES DE MARÍA EN NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ
Sábados 3, 10, 17 ,24, 31 de mayo celebraremos en la Ermita de Nuestra Señora de la Luz el Santo Rosario y la Santa Misa.
Horarios:
Santo Rosario: 16:30 h
Santa Misa: 17:00 h
En la tradición católica, el mes de mayo es dedicado a María. Elegida por Dios sobre todas las mujeres, la fe y la obediencia de María prepararon el camino para la Encarnación. Su ejemplo nos enseña sobre la fe, la obediencia, la humildad y más que todo, a cómo amar. Según Santo Tomás de Villanueva, “Si en este mundo alguna criatura amó a Dios con todo su corazón, con toda su alma, y con toda su mente, ella fue esa criatura”.
El Catecismo de la Iglesia Católica define el papel único de María como venerada por encima de todos los demás santos, incluyendo los Apóstoles. Al pie de la cruz, su corazón se quebrantó por Jesús, sin embargo, aceptó la voluntad de Dios no sólo para su Hijo, sino para ella misma en su nuevo papel como madre de todos nosotros (Juan 19, 25-27). Entonces, ella no solamente es la madre de Jesús, y por lo tanto la Madre Dios, ella también es la Madre de la Iglesia.
Ofrecimiento de flores a la Virgen.
Este es el mejor regalo que podemos hacerle a la Virgen. Regalar flores es una manera que tenemos las personas para decirle a alguien que la queremos mucho. A la Virgen le gusta que le llevemos flores y, también, si se puede, le podemos cantar sus canciones preferidas.
Reflexionemos los principales misterios de la vida de María.
Reflexionar implica hacer un esfuerzo con la mente, la imaginación y, también, con el corazón, para profundizar en las virtudes que la Virgen vivió a lo largo de su vida. Podemos meditar en cómo María se comportó, por ejemplo, durante:
– La Anunciación
– La Visita a su prima Isabel
– El Nacimiento de Cristo
– La Presentación del Niño Jesús en el templo
– El Niño Jesús perdido y hallado en el templo
– Las Bodas de Caná
– María al pie de la cruz.
Meditemos sobre los cuatro dogmas acerca de la Virgen María:
- Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
- Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
- Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
- Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.
A Jesús por María y, con ella, seamos peregrinos de la esperanza.
María está atenta a nuestras necesidades, como lo hizo con los invitados en las bodas de Caná. Ella intercede por nosotros (Jn 2,3). Lleva a Jesús todas nuestras peticiones, todas nuestras oraciones. Cuando rezamos el rosario y repetimos los «Avemarías», somos como niños pequeños que necesitan coger la mano de su madre para seguir avanzando. Nos encomendamos a la intercesión de María, nos apoyamos en ella para caminar hacia Jesús. Nos dejamos guiar por su oración.
ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA LUZ
“Acuérdate, ¡oh piadosísima, Virgen María! Madre de la Luz, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio haya sido abandonado de Ti. Animado con esta confianza, a Ti también yo acudo, y me atrevo a implorarte a pesar del peso de mis pecados. ¡Oh, Madre del Verbo!, no desatiendas mis súplicas, antes bien acógelas benignamente. Amén”.
