Catequesis de Verano – Los Mandamientos

Hoy repasaremos con dibujos los » Diez Mandamientos»

Cuando un niño va a  hacer la comunión acude previamente a catequesis, donde  aprenden las enseñanzas de la Biblia y, entre ellas, ha de conocer y saber los diez mandamientos, también conocidos como la ley de Dios. Según la Biblia, Moisés subió al monte Sinaí y permaneció en la cima 40 días. Durante ese tiempo, Dios le entregó dos tablas en las que estaban escritos los diez mandamientos. En las  siguientes diapositivas te recordamos cuáles son los diez mandamientos.

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Catequesis de verano. La Iglesia más cercana. Tú Diócesis, tú Parroquia

La semana pasada realizamos un repaso por la Iglesia Universal. Hoy nos centraremos en la Iglesia más cercana a nosotros. La que tenemos en nuestro barrio, con la que mantenemos un contacto próximo, diario, en la cual nos sentimos integrados como una familia.

Hablaremos de tú Diócesis y de tú Parroquia.

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La Catequesis en verano

JESÚS VA CONTIGO DE VACACIONES

Ha llegado el verano y con él, las deseadas y merecidas vacaciones. Tendremos más tiempo libre. Tengamos también más tiempo para Dios. El verano no se puede convertir en el invierno del alma si le damos vacaciones a nuestra vida de fe, debemos convertirla en un tiempo de gracia para profundizar en la práctica de los sacramentos, la oración, la formación, la vida de familia, los amigos y el ejercicio de las virtudes.

No se puede ser cristiano a tiempo parcial: a Jesús se le sigue siempre o no se le sigue. Somos cristianos en casa y en la Iglesia, en el lugar de trabajo y en el lugar de descanso, en verano y en invierno. Hemos de vivir con Jesús todos y cada uno de los instantes de nuestra existencia. Eso es lo que se llama unidad de vida.

Durante los meses de verano cada semana publicaremos en Catequesis infantil un tema. 

MISIÓN:

  • La formación humana y crecimiento en la fe de los niños/as y las familias.

  • Crecimiento espiritual, ser un medio de motivación como personas creyentes en Jesús.

  • Despertar en los niños y en las niñas su interés en una formación humana y cristiana mediante el proceso de catequesis, siguiendo los lineamientos de la catequesis infantil y con la participación de catequistas formados y comprometidos.

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FESTIVIDAD DE SAN PABLO

Pablo de Tarso, originalmente Saulo, conocido hoy como San Pablo – el Apóstol de los Gentiles, es considerado por muchos uno de los discípulos más importante de Jesús, a pesar de que nunca lo conoció personalmente.

Por el mismo San Pablo sabemos que nació en Tarso, en Cilicia, de un padre que era ciudadano romano, en el seno de una familia en la que la piedad era hereditaria y muy ligada a las tradiciones y observancias fariseas.

Dado que pertenecía a la tribu de Benjamín, se le dio el nombre de Saúl (o Saulo) que era común en esta tribu en memoria del primer rey de los judíos. En tanto que ciudadano romano también llevaba el nombre latino de Pablo (Paulo). Para los judíos de aquel tiempo era bastante usual tener dos nombres, uno hebreo y otro latino o griego.

Puesto que todo judío que se respetase había de enseñar a su hijo un oficio, el joven Saulo aprendió a hacer tiendas de lona o más bien a hacer la lona de las tiendas. Era aún muy joven cuando fue enviado a Jerusalén para recibir una buena educación en la escuela de Gamaliel. Parte de su familia residía quizá en la ciudad santa puesto que más tarde se haría mención de una hermana cuyo hijo le salvaría la vida.

Tras la muerte de Jesús, hacia el año 33, comienzan a formarse grupos de seguidores de Jesús. Pablo de Tarso fue un activo perseguidor de estas comunidades. En el año 36 se convirtió al cristianismo, que basados en el libro de Hechos de los Apóstoles, fue gracias a una aparición de Cristo, camino de la ciudad de Damasco. Luego de lo cual pide ser bautizado y adopta el nombre de Pablo.

Comenzó su actividad de evangelización cristiana en Damasco y Arabia. Es perseguido por los judíos y huye a Jerusalén, donde es visto por Bernabe quien lo lleva con Pedro y con Santiago el Hermano del Señor en el año 36. Huye de Jerusalén, escapando de los judíos de habla Griega. Se lo llevan a Cesarea y es enviado a refugiarse en Tarso. Bernabé acude a Tarso y se va con Pablo a Antioquía, donde pasaron un año evangelizando. Antioquía se convierte en el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo. Aquí surge por primera vez la denominación de cristianos para los discípulos de Jesús.

Un episodio clave en la biografía de Pablo de Tarso, sin el cual la historia del Cristianismo probablemente sería bien distinta, es su famosa conversión, que él llamaba en sus epístolas «vocación».

Según los Hechos de los Apóstoles «le rodeó un resplandor de luz desde el cielo. El cayó en tierra y oyó una voz que le decía —Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y él dijo: —¿Quién eres, Señor? Y él Respondió: —Yo soy Jesús, a quien Tú persigues. Pero Levántate, entra en la ciudad, y se te dirá lo que te es preciso hacer…A pesar de que había abierto los ojos, no veía nada»