Solemnidad de la Epifanía del Señor

Solemnidad de la Epifanía del Señor – 6 enero 2026

Primera Lectura

Isaίas 60, 1-6

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti.
Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria.
Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará, y se ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar
y te traigan las riquezas de los pueblos.
Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá.
Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor. Palabra de Dios

Salmo responsorial

Salmo 71, 1-2. 7-8. 10-11. 12-13

R. (cf. 11) Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente. R.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.   R.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Los reyes de occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante 
él se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.  R.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Al débil librará del poderoso
ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado. R.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Segunda Lectura

Efesios 3, 2-3a. 5-6

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo. Palabra de Dios

Evangelio. Mateo 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. Palabra del Señor

Solemnidad Santa María, Madre de Dios – 1 enero 2026

Solemnidad Santa María, Madre de Dios – 1 enero 2026

Primera lectura

Lectura del libro de los Números 6, 22-27

El Señor habló a Moisés:

«Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendeciréis a los hijos de Israel:

“El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor.
El Señor te muestre tu rostro
y te conceda la paz”.

Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré». Palabra de Dios

Salmo

Salmo 66, 2-3. 5. 6 y 8 R/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga

Que Dios tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 4-7

Hermanos:

Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial.

Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡“Abba”, Padre!». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios. Palabra de Dios

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.

Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.

Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción. Palabra del Señor

Jornada de la Sagrada Familia 2025: “Matrimonio, vocación de santidad”.

La Iglesia celebra la Jornada de la Sagrada Familia 2025 bajo el lema “Matrimonio, vocación de santidad”

La Iglesia en España celebrará mañana domingo 28 de diciembre la Jornada de la Sagrada Familia, una cita pastoral que este año se enmarca bajo el lema «Matrimonio, vocación de santidad», invitando a redescubrir el matrimonio y la vida familiar como camino concreto de seguimiento de Cristo.

La Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida ha elaborado los materiales de esta jornada, que incluyen el mensaje completo de los obispos, el subsidio litúrgico para el celebrante, el subsidio para el monitor y un folleto especial para orar en familia durante la Navidad, además de estampas y carteles en distintos idiomas.

El matrimonio, una llamada que nace del encuentro

En su mensaje, los obispos reflexionan, al término del Año Jubilar, sobre el valor de la vocación matrimonial y familiar, a la luz de lo vivido en el Congreso de Vocaciones “Asamblea de llamados para la misión”, celebrado por la Conferencia Episcopal Española el pasado mes de febrero.

Subrayan que el camino vocacional de cada persona «es un plan único trazado por Dios», que no se revela de forma abstracta, sino en el entramado real de la vida. En el caso del matrimonio, explican, la llamada no suele percibirse como una decisión teórica previa, sino que brota en el encuentro concreto con otra persona.

«Es en el amor hacia alguien determinado donde el hombre y la mujer descubren que Dios los llama a vivir una comunión estable y fecunda», afirman los obispos, destacando que cada historia de amor auténtico puede convertirse en lugar de llamada y misión, un espacio donde los esposos están invitados a ser signo visible del amor fiel y creador de Dios.

Orar en familia, una propuesta para la Navidad

Junto al mensaje pastoral, la Subcomisión Episcopal ha preparado un folleto para orar en familia esta Navidad, con propuestas sencillas para rezar juntos en el hogar y poner a Cristo en el centro de la vida familiar. Este material se completa con estampas y carteles que facilitan la difusión de la jornada en parroquias y comunidades.

La Jornada de la Sagrada Familia se presenta así como una oportunidad privilegiada para renovar el compromiso de los matrimonios, fortalecer la espiritualidad familiar y recordar que la santidad no es un ideal lejano, sino un camino posible y cotidiano que se recorre en la vida compartida.

Mañana 28 de diciembre, la Iglesia invita a todas las familias a celebrar esta jornada como un auténtico encuentro de fe, agradeciendo el don del matrimonio y pidiendo la gracia de vivirlo como verdadera vocación de amor y santidad.

28 de diciembre, Jornada de la Sagrada Familia 2025

 

 

 

 

Natividad del Señor

Natividad del Señor

Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (52,7-10):

¡QUÉ hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 97,1.2-3ab.3cd-4.5-6

R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

V/. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

V/. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

V/. Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (1,1-6):

EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»; y en otro lugar: «Yo seré para él un padre, y el será para mi un hijo»?
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios».

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

EN el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Palabra del Señor

Mensaje de Navidad de nuestro párroco.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

En esta noche santa de Navidad, el Evangelio nos vuelve a conducir a Belén, donde “María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre” (Lc 2,7). Allí, en la sencillez y el silencio, Dios eligió hacerse cercano, frágil y humilde para habitar en medio de nosotros.

Los ángeles anuncian a los pastores una gran alegría: “Hoy os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor” (Lc 2,11). Esa misma alegría es la que hoy deseo para cada uno de vosotros y vuestras familias. Que el Niño Dios renazca en vuestros corazones y os regale su paz, una paz que no depende de las circunstancias, sino de saberos amados infinitamente por Dios.

Que, como María, sepamos acoger la voluntad del Señor con confianza; que, como José, caminemos con fe aun en medio de la incertidumbre; y que, como los pastores, vayamos al encuentro de Cristo con un corazón sencillo y dispuesto a adorarle.

Os deseo una Navidad llena de luz, esperanza y consuelo. Que el amor que Dios nos manifiesta en el pesebre nos impulse a ser instrumentos de paz, misericordia y ternura para todos, especialmente para los más necesitados.

Con mi oración y bendición,

Feliz Navidad.