El Corazón que nunca deja de amar

Hay imágenes que hablan por sí solas. Entre ellas, pocas resultan tan elocuentes como la del Sagrado Corazón de Jesús. Un corazón abierto, herido y ardiente de amor que nos recuerda una verdad tan sencilla como profunda: Dios no se cansa de amarnos.

Vivimos en una sociedad donde muchas relaciones parecen cada vez más frágiles. Nos acostumbramos a lo provisional, a los afectos condicionados y a los compromisos que duran mientras todo va bien. Sin embargo, el Corazón de Cristo nos muestra un amor diferente. Un amor fiel, paciente y misericordioso. Un amor que permanece incluso cuando nosotros fallamos, nos alejamos o no sabemos corresponder.

Por eso la devoción al Sagrado Corazón no es una simple tradición piadosa del pasado. Es una invitación muy actual a contemplar el amor de Dios hecho visible en Jesucristo. Su Corazón es la prueba de que Dios no permanece indiferente ante nuestras alegrías y sufrimientos, sino que comparte nuestra historia y sale continuamente a nuestro encuentro.

Estos días, nuestra unidad pastoral se encuentra celebrando el tradicional Triduo en honor al Sagrado Corazón de Jesús en la iglesia de Villalegre, que con tanto orgullo lleva su nombre y se encuentra bajo su especial protección.

Son jornadas de oración, encuentro y preparación espiritual que nos ayudan a volver la mirada hacia Aquel que nos ha amado primero y que sigue llamando a la puerta de nuestro corazón.

Una fiesta para renovar nuestra confianza

La solemnidad del Sagrado Corazón nos recuerda que el amor de Cristo no conoce límites. De su Corazón brotan el perdón, la misericordia, la paz y la esperanza que tantas veces necesitamos en nuestra vida cotidiana.

Quizá por eso esta fiesta sigue teniendo tanto que decir al hombre y a la mujer de hoy. Porque todos necesitamos sentirnos amados. Todos necesitamos saber que hay alguien que no nos abandona cuando llegan las dificultades, los fracasos o las incertidumbres.

Y ese alguien es Cristo.

Celebración solemne

Mañana, viernes, celebraremos con especial solemnidad la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, culminando así estos días de preparación y oración.

Invitamos a todos los fieles a unirse a esta celebración para dar gracias al Señor por su amor inagotable y para poner en sus manos nuestras familias, nuestros proyectos, nuestras preocupaciones y nuestras esperanzas.

Que al contemplar el Corazón de Jesús podamos redescubrir la certeza que sostiene toda nuestra fe: Dios nunca se cansa de amarnos.

¿Dejo que el amor del Corazón de Jesús transforme mi vida y me enseñe a amar a los demás con la misma paciencia y misericordia con que Él me ama?

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