La caridad que nace del altar: encuentro diocesano de la Comisión de Caridad y Servicio en Cangas del Narcea
La Iglesia diocesana vivió hoy una jornada de encuentro, comunión y servicio en Cangas del Narcea, donde tuvo lugar el encuentro de la Comisión de Caridad y Servicio de la Diócesis de Oviedo, integrada por diferentes realidades eclesiales que trabajan cada día al lado de quienes más necesitan de nuestra cercanía y ayuda.
La jornada reunió a cerca de 500 personas vinculadas a ámbitos tan importantes como Cáritas Asturias, Manos Unidas, la Pastoral Penitenciaria, la Pastoral de la Salud, la Pastoral del Migrante y otras iniciativas de servicio que hacen visible el rostro más cercano y misericordioso de la Iglesia. 
El encuentro comenzó en el Santuario del Acebo, donde los participantes pudieron ponerse a los pies de la Virgen para ofrecerle el trabajo, las preocupaciones y las esperanzas de tantas personas a las que acompañan cada día. Un momento de oración y fraternidad que ayudó a recordar que toda acción caritativa encuentra su fuerza en Cristo y en el Evangelio.
La jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa en la Basílica de Santa María Magdalena de Cangas del Narcea, presidida por nuestro arzobispo, Mons. Jesús Sanz Montes, y en la que participó nuestro párroco, D. Sergio Santa, desempeñando el servicio de maestro de ceremonias.

Fue una celebración especialmente significativa, del Corpus Christi, con la gran participación de fieles, sacerdotes, diáconos, religiosos y agentes pastorales llegados de distintos puntos de Asturias, reflejando la riqueza de una Iglesia que trabaja unida para llevar esperanza allí donde más se necesita.
En una sociedad marcada tantas veces por la indiferencia y el individualismo, encuentros como este recuerdan que la caridad no es una actividad más de la Iglesia, sino una dimensión esencial de su misión. Servir a los pobres, acompañar a los enfermos, visitar a quienes están privados de libertad, acoger al migrante o sostener a quien atraviesa momentos difíciles son expresiones concretas del amor de Cristo hecho vida.

Damos gracias a Dios por esta jornada de convivencia, oración y servicio compartido, y por todas las personas que, desde tantas realidades de nuestra diócesis, continúan haciendo presente cada día la ternura y la misericordia del Señor entre nosotros.
«Lo que hicisteis con uno de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25, 40).