Mañana volveremos a poner la mirada en la ermita. Comienza la novena en honor a nuestra Patrona, la Virgen de la Luz, y con ella regresan esos días especiales en los que la fe, la oración y el encuentro vuelven a reunirnos junto a nuestra Madre.
Bajo el lema de este año, “María, Reina de la Paz”, queremos acercarnos a la Virgen con el corazón abierto, pidiendo por nuestro mundo, por nuestras familias y también por esa paz sencilla y profunda que todos necesitamos.
La novena es mucho más que una tradición. Es volver a casa. Es encontrarnos con rostros conocidos, compartir la oración, encender una vela, guardar un momento de silencio y sentir que seguimos caminando juntos como comunidad.
Sabemos que a veces cuesta sacar tiempo, subir hasta la ermita o parar el ritmo del día. Pero precisamente por eso merece la pena. Porque hay lugares que siguen teniendo la capacidad de reunirnos y recordarnos lo importante. Y la ermita de la Luz es uno de ellos.
La Cofradía de la Virgen de la Luz lleva semanas preparando todo con cariño y dedicación para que podamos vivir estos días de la mejor manera. Gracias a su trabajo, un año más la puerta de la ermita vuelve a abrirse para todos.
Por eso, la invitación es sencilla: ven. Acércate. Acompaña a la Virgen aunque sea un día. Ven solo, en familia, con amigos… pero ven. Porque cuando nos reunimos en torno a María, algo bueno siempre sucede.
Y María nos espera en la ermita.
