Palabras ante el robo en nuestra iglesia parroquial.
Hay mucha gente buena, personas esforzadas y creyentes que construyen desde la honradez su vida. También en la vida de fe esta parroquia nuestra es ejemplar y sostiene con su generosidad esta preciosa iglesia que hemos heredado de nuestros mayores. Por todo esto nos duele enormemente que personas malas asalten y roben lo que no les pertenece y causen tanto dolor y destrozo.
Lo primero que surge es la rabia y la ira ante la injusticia que supone siempre un robo y más un robo sacrílego dentro de la iglesia. Pero somos cristianos y no nos podemos dejar llevar por esos sentimientos. Somos hombres y mujeres de esperanza, testigos de esperanza, mensajeros de esperanza.
Esto no significa que no alcemos la voz para denunciar la injusticia y proclamar alto y claro el respeto a los bienes de la iglesia que pertenecen a la Comunidad cristiana y son un tributo para Dios en su culto. Decimos NO a este robo, a la violencia, a los destrozos y al daño moral que esto supone.
Dios sabe más. A nosotros no nos compete el juicio. Que la misericordia y el amor de Dios nos lleve siempre al perdón.
Sigamos adelante confiando en la providencia de Dios y sin perder el ánimo. Mi bendición y mi abrazo sincero a todos.
José Juan.
Párroco.
