NOVENA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN – ERMITA VIRGEN DE LA LUZ

NOVENA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN  ERMITA  VIRGEN DE LA LUZ

Del 30 de noviembre al 8 de diciembre

Programa

30 de noviembre, desde las 16: 30 H.: Rosario · Novena · Celebración de la Eucaristía

1 al 6 de diciembre, desde las 16: 30 H.: Rosario · Novena

7 de diciembre, desde las 16: 30 H.: Rosario · Novena · Celebración de la Eucaristía

8 de diciembre, desde las 11 :30 H.: Rosario · Novena · Celebración de la Eucaristía · Ofrenda floral

Con inmensa alegría y devoción, os convocamos a participar en la solemne Novena de la Purísima Concepción a la Virgen de La Luz, que, tras 240 años, vuelve a iluminar nuestros corazones y nuestra comunidad. Esta sagrada tradición que rescatamos, bendecida por el Papa Clemente XIII con Indulgencia Plenaria a través de una Bula de 1764, nos ofrece una oportunidad única para fortalecer nuestra fe y renovar el compromiso espiritual con nuestra Madre. Que la luz divina de nuestra amada Virgen nos guíe y proteja en estos tiempos de reflexión y oración. Unámonos en el rescate de esta histórica celebración, llenos de esperanza y gratitud, para recibir las abundantes bendiciones que nos esperan. ¡SALVE MARÍA! ¡SALVE LA VIRGEN DE LA LUZ!

 

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

La fiesta de la Inmaculada Concepción, celebrada el 8 de diciembre, tiene sus raíces en el dogma de que la Virgen María fue concebida sin pecado original, que fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, mediante la bula «Ineffabilis Deus».

Sin embargo, desde mucho antes se celebraba esta festividad, y la prueba la tenemos en Avilés con la Bula de 1763 del Papa Clemente XIII “Quantum Ornamenti”, publicada en Oviedo en 1764, que concede en la Novena de la Purísima Concepción indulgencia plenaria a los cofrades que cumplan los requisitos, que son: la ejecución de la obra enriquecida con la indulgencia (o sea, la Novena) y las habituales tres condiciones: la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Romano Pontífice.

Novena que se abandonó y que rescatamos aquí 240 años después.

Las cofradías tienen ante sí un reto pastoral importante, pues son para muchas personas el único punto de unión con la Iglesia, especialmente para los jóvenes. Por ello las celebraciones de las hermandades han de ser una fuente de evangelización. En un tiempo que las diversas instituciones se volcaron en la defensa del dogma, las cofradías pueden ayudar a redescubrir la importancia de celebrar la Pureza de María, como modelo y aspiración de todo cristiano, pues como señaló Benedicto XVI: “¿No nos invita nuestra Madre celestial a evitar el mal y a hacer el bien, siguiendo dócilmente la ley divina inscrita en el corazón de todo hombre, de todo cristiano?”.

Que no pierdan las cofradías la oportunidad de ser transmisores del legado de fe que como Iglesia han atesorado durante sus siglos de historia.

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