NOVENA DE NAVIDAD – 2017

NOVENA DE NAVIDAD – 2017

Estamos próximos a celebrar el misterio de la Navidad, «nos acercamos al Portal conmovidos para encontrar, junto a María, al Esperado de los pueblos, al Redentor del hombre». (Juan Pablo II, Mensaje para la Navidad de 2002).

Para ello la Unidad Pastoral de Villalegre / La Luz ha preparado esta novena con la intención de prepararnos para recibir a Jesús, que es Dios y viene a visitarnos para guiar nuestros pasos por el camino de la paz, del amor y la fraternidad entre los humanos.

Cada día invoquemos al Señor, con una reflexión y una Oración hasta su llegada. hagamos UN PROPOSITO DE MEJORA E IMPLOREMOS A JESÙS PARA QUE NOS AYUDE A CUMPLIRLO

Oración para todos los días

Señor Dios de infinita caridad, Tú que tanto amaste a los hombres, y les diste en Tú hijo la mejor muestra de amor para que, hecho hombre en las entrañas de María Virgen, naciera en un humilde pesebre para nuestra salvación, salud y remedio. Quiero darte infinitas gracias por tal demostración de amor. En retorno de él te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándote por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y  que Jesús, recién nacido, tenga en nosotros  su cuna y more eternamente. Amén.

PRIMER DÍA

DIOS CUMPLE SU PROMESA DE AMOR

Dios  envió a su hijo al mundo para que habitara en él, y así cumplir la promesa de salvar a todo el género humano de sus pecados. Escogió para madre del Niño a una muchacha virgen que vivía en Nazaret, un pueblo de Galilea, y que estaba desposada con José el carpintero. Su nombre era María.

Desde  Adán y Eva y su desobediencia todos los hombres vivían en pecado; y tanto amaba Dios a estos que prometió enviarles a su propio hijo, nacido de mujer, para predicar la palabra divina y permitir así, que todos los hombres puedan llegar al Padre Celestial.

Propósito: ABRAMOS nuestros corazones para que el Niño Dios pueda entrar. Sigamos con alegría el camino que nos conduce al cielo.

SEGUNDO DÍA

Y LA VIRGEN MARIA DIJO «SÍ»

Dios no quiso imponer su propósito, antes consulto a María sobre tal deseo. Entonces mandó  un mensajero, al arcángel San Gabriel, para que visitara a María y pidiera su consentimiento para la encarnación. Ella con profunda fe aceptó tal propuesta y humildemente dijo: «¡Sí! que se realice en mí lo que Dios desea».

Su marido, José también recibió la visita del arcángel y comprendiendo lo grande de aquel milagro, también lo aceptó. Así sucedió que Jesús nació de una virgen por el poder del Espíritu Santo.

Propósito: PROPONGAMONOS responder siempre «sí» a la voluntad de nuestro Padre del cielo, como lo hizo la María; en nuestro trabajo, en nuestro estudio, en nuestro trato con los que nos rodean.

TERCER DÍA

MARIA VISITA A SU PRIMA ISABEL

María se encaminó hacia las montañas de Judá, donde vivía su anciana prima Isabel con su esposo, Zacarías. En ella Dios había hecho el milagro de que engendrara un hijo, cuando ya no tenía esperanza de tenerlo por su avanzada edad. Isabel apenas vio a María exclamó: «Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre».

María aún con el peso del niño en su vientre, no vaciló en servir a su prima y brindarle su desinteresada ayuda acompañándola por más de tres meses; porque la voluntad de servicio es lo que caracteriza el espíritu de Cristo.

Propósito: OFREZCAMOS nuestro apoyo incondicional a todos nuestros semejantes, especialmente en las dificultades.

CUARTO DÍA

MARÍA Y JOSÉ PREPARAN LA FELIZ VENIDA

Los esposos esperan la llegada del Niño, María y José se dispusieron a preparar todas las cosas que necesitaban para recibirlo. Ella cosía y tejía las ropas y mantas que el Niño Jesús necesitaría, y José, como era un hábil carpintero, seleccionó las mejores maderas e hizo la cuna más hermosa donde poder acostarlo. Aunque sus labores diarias implicaban mucho esfuerzo, ellos, con gran entusiasmo, no repararon en quitar tiempo a su descanso para dedicar con todo amor a esas tareas.

Propósito: REALICEMOS nuestras obligaciones con la mayor perfección posible, con toda dedicación y con mucha alegría.

QUINTO DÍA

LAS PROFECÍAS DEBÍAN CUMPLIRSE

El Salvador del mundo habría de nacer en Belén de Judá. Por aquel tiempo el emperador César Augusto dictó una Ley por la cual todas las personas debían censarse, cada una en su ciudad de origen. José, por ser descendiente de la familia de David, junto con María, tuvo que emprender el viaje a Belén. Ello significaba para la Virgen un gran esfuerzo, una vez más la obediencia llevó a María y a José a aceptar con fe los designios de Dios.

Propósito: INVOQUEMOS la fe para tener la seguridad de que los designios de Dios siempre se cumplirán.

SEXTO DÍA

JOSÉ Y MARÍA VAN A BELÉN

El matrimonio salió desde Nazaret  rumbo a Belén de Judea para cumplir con la disposición del emperador romano. La virgen se encontraba en el último mes de su embarazo y el viaje fue largo, lento y penoso. José, siendo más fuerte, la ayudaba y atendía amorosamente durante todo el camino. Los problemas e incomodidades que tuvieron durante la travesía fueron muchos, pero ellos hicieron su viaje sin quejarse, con humildad y fueron bendecidos por el poder de Dios.

Propósito: TENGAMOS CONFIANZA en que el señor nos brindará su ayuda para encontrar la salida, aún en los momentos más difíciles.

SEPTIMO DÍA

EN BUSCA DE HOSPEDAJE

Desde todos los pueblos vecinos y de otros aún más alejados llegaba gente a Belén, y así la ciudad se vio colmada de personas que buscaban alojamiento. Poco tiempo faltaba para el nacimiento del Niño y José se encontraba inquieto al no encontrar un lugar donde poder alojarse. La mayoría de las posadas estaban llenas y en otras, sus propietarios negaban los cuartos o los ofrecían a precios que José no podía pagar, y aunque veían a María encinta y cansada, no los aceptaron.

Propósito: PROCUREMOS ser menos egoístas y compartamos lo mucho o poco que tengamos.

OCTAVO DÍA

UN HUMILDE PESEBRE

Emprendieron el camino de nuevo y saliendo del pueblo, José encontró un pesebre. No era eso lo que él quería para María y el Niño, pero por lo menos tendrían un techo que les protegiera del frío de la noche. Limpió un rincón del establo apartó a un lado los animales que allí se encontraban, colocó pajas y allí se tendió la Virgen. No hubo un lugar mejor; tampoco una confortable cama, pero si un júbilo grande por haber encontrado aquel sitio al que llenaron de amor. Jesús nacería en total pobreza, signo de su futura humildad, ejemplo para nuestras vidas.

Propósito: PROCURAREMOS llenar de amor nuestra casa, derramando alegría en alrededor nuestro.

NOVENO DÍA

NOCHE DE PAZ, NOCHE DE AMOR

La noche envuelve a Belén. María siente que el Niño está por llegar. El burrito que sirvió de cabalgadura en el viaje y los animales que hallaron en el pesebre les servirán, con su tibio aliento, para darle calor: José espera… de pronto el silencio se corta con el llanto de un Niño. El Salvador ha nacido. La promesa de los siglos llega a su cumplimiento.

La humilde morada se llena de alegría y corren los pastores a llevarle ofrendas y brindarle adoración. Los Ángeles que bajan del cielo cantan «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad…» Y Dios se satisface de su obra concluida.

Propósito: CELEBREMOS cristianamente la Navidad y brindemos nuestro amor a quienes carecen de todo y necesitan que le tendamos la mano.

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