Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2018

Vida Consagrada. «Testimonio de Generosidad, entrega, compromiso y amor a Dios y a los hermanos».

La esencia de la vida consagrada consiste en la dedicación de la persona a Dios y a los hermanos. Es una entrega sin compromiso y sin pedir nada a cambio, deseada por Dios, que llama a la persona a un seguirlo de una forma  más cercana, y que es acepta, libremente y por amor, para ser total y exclusivamente para Dios y para Su Reino. Es un llamamiento a la perfecta imitación de Cristo a través de alcanzar la plena comunión con Dios y la perfección en el amor

“La vida Consagrada, encuentro con el Amor de Dios”
2 de febrero de 2018

 

Le ofrecemos un testimonio de la Vida Consagrada de la Hermana Agustina Misionera. Sor Dolores Fernández.

El amor a Dios es la guía en el camino y con Él se llega al destino.

Con gozo y temor comienzo este testimonio, no es fácil hablar de las bondades del Cristo que nos ama y se nos da incondicionalmente y al que yo sigo.

Estamos acercándonos al día 2 de febrero, día de la Vida Consagrada, me han pedido que les de mi testimonio de consagrada, lo intentaré. El lema de este año es: “La Vida Consagrada Encuentro Con El Amor De Dios”.

Sí, estoy convencida que así es, es el Amor que te atrapa y enamora, es la predilección que Dios tiene por ti y por mí, es la llamada a seguirle a Él, y solo a Él; y es que ÉL tiene una “Misión”, trabajo por hacer, tiene un campo que trabajar, y necesita gente que le eche una mano, que le preste su persona entera e incondicionalmente para que trabajen en su Reino.

Un Reino lleno de tristeza para alegrar, de dolor para acompañar, de guerras  para hacer la paz, de odio para poner su amor…. De ignorancia para enseñar y de  enfermedad para curar, de ausencia de Dios para iluminar, somos instrumentos en sus manos, Él nos llama y nosotros aceptamos o no, Él nos llama y nosotros no escuchamos su voz, no la reconocemos, no la valoramos “eso no es para mí”… yo, también me lo dije. Sin  embargo es SU VOZ, es SU INSINUACION, es SU CORAZÓN ENAMORADO que nos llama y hasta con insistencia, con fuerza, a veces a gritos… y con ilusión de que le sigamos.

La Vida Consagrada es un privilegio. El mismo Dios te llama, te pide, te AMA de una forma especial para que le entregues tu vida entera, sin dejarte nada, dándolo todo, hasta la muerte si fuera necesario…

La vida consagrada implica darte incondicionalmente al AMADO. Entregarte a Cristo sin reservas,  ni siquiera dejar un poco para cuando tenga ganas. No  nos engañemos, Cristo nos quiere, nos necesita para su Reino, y este Reino está lleno de miseria, de hambre, de ignorancia como dije antes, y ahí, ahí donde nadie quiere estar, te manda, te pone, te coloca, te envía… su Reino es un reino de solidaridad, de fraternidad, de misericordia de donarse, de partirse y repartirse como Él hizo el Jueves Santo. “la Vida Consagrada es un Encuentro con nuestro Dios en los hermanos”

Y esto te hace feliz, sientes el placer del darte, aunque en ocasiones duela, estés rota, destrozada por dentro, sin aliento para seguir, y hasta muchas veces en la oscuridad, sin saber por qué ni para qué haces lo que te manda. Decir que la vida consagrada es fácil es mentir,  ¿es apasionante? Si. ¿es una aventura? Sí. ¿Es posible? Sí. Porque CRISTO está contigo, sientes su fuerza, te admiras de lo que puedes hacer siendo tan débil. En ocasiones te hace audaz, descarada, pierdes el miedo a todo, te da la certeza de que Él actúa en ti, y a través tuyo, ves conversiones por una palabra que no sabes que dijiste, y es que Cristo habla por ti, “no penséis que vais a decir, yo pondré palabras en vuestra  boca” .

 

Cuando realmente sientes que Cristo te Ama, y elige, es un gozo vivir, vale la pena la soledad, que a veces sentimos, vale la pena el cansancio, vale la pena la incomprensión, vale la pena dar la vida por Él y por su Reino que en definitiva es el mundo del hermano que sufre, que busca y no encuentra, que está solo y que te mira con ojos hambrientos de pan y de cariño.

No puedo entender como hay gente que siente el llamado, del Dios de la Vida, de Jesús de Nazaret, y le dice: NO.

Somos  llamados, tenemos la fuerza, que El nos da, para dejarlo todo y seguirlo. No es fácil, si hermoso, en muchas ocasiones te dan ganas de tirar la toalla, de decir: ¡basta!. Siempre esta esa fuerza interior ese Espíritu que mueve montañas que te da fortaleza,  energía, la potencia del amor y te hace seguir feliz el Camino con Jesús de Nazaret.

La Vida Consagrada es un camino de amor incondicional,   y como camino hay tramos bellos y áridos y como amor, espinas y bellas rosas que acallan el dolor de la espina.

Así entiendo yo la vida consagrada, así intento vivirla, así Cristo se me muestra, así quiero y hambreo amar a Cristo y a mis hermanos los más pequeños.

Por eso en este momento le doy gracias por amarme y por darme la fuerza para seguirle.

Le pido por ti, para que te conceda el regalazo de descubrirle, de amarlo y de seguirle, si aun no lo has hecho.

Y si ya le sigues como yo, me uno a ti para decir: “Gracias porque has mirado la humildad de tu esclava”.

Hna. Lola Fernández (Agustina Misionera)

 

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