Festividad de San José. Padre y Señor, que protege- Día del Seminario 2022

San José, esposo de la Madre de Dios, recibió la misión divina de hacer las veces de padre de Jesús en la tierra, misión que cumplió con total fidelidad. Su santidad y su particular cercanía con Jesús y María le constituyen en principal intercesor ante Dios. La paternidad de San José alcanza no sólo a Jesús, sino a  la misma Iglesia, que continúa en la tierra la misión salvadora de Cristo.

San José, desde su vida y trabajos diarios, supo decir “sí” a Dios; sin cosas espectaculares, supo ser fiel. No se nos pide a nosotros tampoco actitudes solemnes, sino la profundidad de las cosas sencillas bien hechas. Guardó con amor y entrega  el depósito que se le confiara con una fidelidad propia al valor del tesoro que se le depositó en sus manos.

San José es también modelo incomparable, después de Jesús, de la santificación del trabajo corporal.

SAN JOSÉ PADRE Y SEÑOR

San José es realmente Padre y Señor, que protege y acompaña en su camino terreno a quienes le veneran, como protegió y acompañó a Jesús mientras crecía y se hacía hombre. Nos enseña a conocer a Jesús, a convivir con Él, a sabernos parte de la familia de Dios. San José nos da esas lecciones siendo, como fue, un hombre sencillo, un padre de familia, un trabajador que se ganaba la vida con el esfuerzo de sus manos. Y ese hecho tiene también, para nosotros, un significado que es motivo de reflexión y de alegría.

EL SANTO DEL SILENCIO

San José es llamado el «Santo del silencio» No conocemos palabras expresadas por él, tan solo conocemos sus obras, sus actos de fe, amor y de protección como padre responsable del bienestar de su amadísima esposa y de su excepcional Hijo. José fue «santo» desde antes de los desposorios. Un «escogido» de Dios. Desde el principio recibió la gracia de discernir los mandatos del Señor.

Día del Seminario 2022

«Sacerdotes al servicio de una Iglesia en camino» es el lema que centrará este año el Día del Seminario. La Iglesia celebra esta jornada el 19 de marzo, solemnidad de San José. En las comunidades autónomas en las que no es festivo, se celebra el domingo más cercano. En este caso, el 20 de marzo.

La Subcomisión Episcopal para los Seminarios ha elaborado los materiales para apoyar la celebración de esta Jornada, que cada año se presenta como una ocasión para pedir, dar gracias y mostrar nuestra cercanía con los seminaristas, sus formadores y las vocaciones sacerdotales.

Lema de este año:

«Sacerdotes al servicio de una Iglesia en camino»

El lema del Día del Seminario 2022 se inspira en el proceso sinodal en el que está inmersa la Iglesia. Así se explica en la reflexión teológica que se incluye entre los materiales. Y matiza, «el Sínodo universal en el que nos encontramos nos hace a todos ponernos en camino juntos».

Junto al Sínodo, dos palabras: sacerdotes y servicio. Sacerdotes, en plural, «recordándonos el sentido del seminario y llamándonos a acrecentar nuestra fraternidad. Los sacerdotes no hemos sido llamados para estar solos. El seminario nos enseña la importancia de la comunidad y la necesidad de vivir una sana fraternidad».

Además se presenta la vocación sacerdotal como servicio. En el seminario, «los seminaristas aprenden a vivir el servicio y a servir a los hermanos, como parte integrante y fundamental de la vocación. Los intereses egoístas y el provecho propio han de desterrarse y deben dejar lugar al desarrollo de una vocación recibida para ser entregada. Solo desde la entrega la vocación recibe todo su sentido».

Y resume, «si decíamos que el ejemplo de la fraternidad sacerdotal constituye un impulso para los jóvenes que se plantean la vocación sacerdotal, también podemos afirmar que el testimonio de una vida entregada en el servicio infunde ánimos en el corazón de los jóvenes, deseosos de entregarse por completo a una tarea apasionante».

 

 

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