DOMINGO DÍA DEL SEÑOR – Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. 2º de Adviento

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DÍA TERCERO:  Y CONCEBIÓ A JESÚS DIOS Y HOMBRE

“José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo.

Ella dará a luz un hijo; y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”

MARÍA ES VERDADERAMENTE MADRE DE DIOS.

María, la elegida, la concebida sin pecado original, nació para ser LA MADRE, no una madre como tu madre o mi madre. No hay madre tan madre como esta Madre porque Ella nació para ser LA MADRE.

Ella es la verdadera Madre del Hijo de Dios, porque Ella concibió al Hijo de Dios en cuanto hombre, no por obra de varón sino por obra del Espíritu Santo en el mismo momento de la Encarnación.

Ella es también Madre de todos los hombres y Madre de todo lo creado porque el Hijo de Dios en su humanidad asumió a toda la humanidad y se unió de alguna manera a cada uno de los hombres y de otra manera distinta asumió también a la Creación entera, manchada y herida por el pecado como nos dice San Pablo

PAPA FRANCISCO NOS DICE:

“La Virgen María nos dice que hagamos como ella: no desperdiciar el don recibido, sino custodiarlo en el corazón, para que germine y dé fruto, con la acción del Espíritu Santo. De este modo, cada uno de vosotros, con vuestras limitaciones y fragilidades, podrá ser testigo de Cristo allá donde vive, en la familia, en los ambientes de estudio, de trabajo, de ocio.”

NUESTRO PROPÓSITO:

Tantas veces tu Madre María te habrá sugerido que atiendas a quien lo necesita, que sonrías cuando no tienes ganas, que pidas perdón cuando te enfadas con alguien… y mil cuidados más, de los que –quizás- no te has dado ni cuenta. Para agradecerle, puedes sorprender a la Virgen poniendo algunas flores cerca de una imagen suya que tengas en tu parroquia, el colegio, tu casa….

ORACIÓN A LA INMACULADA CONCEPCIÓN:

Virgen Santa e Inmaculada, a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo y el amparo maternal de nuestra ciudad,nos acogemos con confianza y amor.

Eres toda belleza, María. En Ti no hay mancha de pecado. Renueva en nosotros el deseo de ser santos: que en nuestras palabras resplandezca la verdad, que nuestras obras sean un canto a la caridad,que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad,que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio.

Eres toda belleza, María. En Ti se hizo carne la Palabra de Dios. Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor: que no seamos sordos al grito de los pobres,que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos,que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes,que amemos y respetemos siempre la vida humana. 

Eres toda belleza, María.

En Ti vemos la alegría completa de la vida dichosa con Dios. Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo:que la luz de la fe ilumine nuestra vida, que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos,que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón,que nuestros ojos estén fijos en el Señor, fuente de la verdadera alegría. 

Eres toda belleza, María.

Escucha nuestra oración, atiende a nuestra súplica:que el amor misericordioso de Dios en Jesús nos seduzca,que la belleza divina nos salve, a nosotros, a nuestra ciudad y al mundo entero. Amén

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (3,9-15.20):

Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: «¿Dónde estás?»
Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí.»
El Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?»……

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-6.11-12):

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales…….

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1.26-38):

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»…..

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