29 de noviembre, iniciamos un ciclo litúrgico nuevo; llega el Adviento. Preparémonos para la llegada de Jesús.

El próximo domingo, 29 de noviembre, iniciamos un ciclo litúrgico nuevo; llega el Adviento, un tiempo para prepararnos y preguntarnos cómo estamos viviendo nuestra relación de amistad con Jesús, cómo estamos haciendo realidad ese compromiso que tenemos al ser cristianos.

«Saber más para SERVIR mejor«.

Cada semana iremos preparándonos para ese gran día, la venida del Niño Dios.

Este tiempo de Adviento-Navidad nos ayudará a despertarnos de ese sueño engañoso de felicidad que nos da el consumismo, el «black friday» de cada día. Es el tiempo de la espera de la acción divina, la espera del gesto de Dios que viene hacia nosotros y que reclama nuestra acogida de fe y amor.

Los cristianos lo iniciamos como un nuevo tramo de nuestro camino con el Señor, cuatro semanas de preparación para celebrar el nacimiento de Jesús y reafirmar nuestra esperanza en el encuentro final y definitivo con Él. Vivamos este tiempo de Adviento un tiempo propicio, un tiempo de gracia, para retomar la conciencia del sentido de nuestra existencia como seguimiento de Jesús, la experiencia del encuentro con su persona y el reinicio esperanzado del camino.

Adviento, la experiencia llega a su culmen con la acogida y la contemplación de Jesús, un niño frágil que nos ofrece su ternura. Una presencia que nos invita a abrirnos a la conversión para acoger el Reino de Dios que se hace presente entre nosotros, la familia, la comunidad, el mundo. Un encuentro gozoso con el Dios de la vida. Una presencia que renueva la vida de cada uno, rehace y fortalece los lazos familiares, una fuerza que nos envía a retomar el camino de la participación de la construcción de un mundo nuevo junto con las personas de buena voluntad. Es preciso no dejar pasar a Dios de largo, no perder esta nueva oportunidad de encontrarnos con la novedad de Dios para nosotros.

CORONA DE ADVIENTO

Durante el adviento, se coloca en las iglesias y también en algunos hogares una corona de ramas de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas, una por cada domingo de adviento. Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia y la cuarta, la fe.

LA «FICHA TÉCNICA»  DEL ADVIENTO

  • Comienzo: El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico y empieza el domingo (En 2020 el  I Domingo de Adviento es el 29 de Noviembre)
  • Término: Adviento viene de adventus, venida, llegada,  termina el 24 de diciembre. Forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
  • Color: La Liturgia en este tiempo es el morado.
  • Sentido: El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.
  • Duración: 4 semanas (se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad)

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